21 may. 2011

…. y los niños primero

Soy un valenciano desengañado, no de ser valenciano, ya que ejerzo como tal con especial satisfacción, desengañado de la actitud y falta de aptitud de aquellos que están ejerciendo el gobierno de nuestra Comunitat.

Hasta aquí hemos visto la degradación de la vida pública valenciana, unos gobernantes y sus declaraciones que llevan en los titulares de la prensa nacional más de un año, ya han conseguido sobrepasar en "popularidad" a la Pantoja o a Cristiano Ronaldo, ejemplo de mal gusto y "cutrez".

Pero lo que en estos momentos es la guinda que corona ese pastel de ineptitud, que después de 16 años ha alcanzado los límites de lo insoportable, es la indiferencia con la que se está actuando desde la Conselleria de Sanidad respecto a lo más entrañable y querido que tenemos, los niños, que en lo que a condiciones y servicios desde que inicio su actividad el Hospital Universitario y Politécnico La Fe- Malilla ha pasado a ser el peor de toda España, y no lo digo por la excelente calidad y dedicación de sus profesionales que es de dominio público.

Sin proponérmelo sé que voy a repetir las denuncias de otras personas, pero eso solo indica que los motivos están ahí para su comprobación, por ejemplo, no se puede consentir que los niños,

sea cual fuere su edad, por la ubicación de las salas de espera a quirófanos o a urgencias, vean desfilar ante sus ojos los casos más sangrantes e impactantes que se pueda imaginar, e incluso la muerte, esos niños no son solo nuestros hijos, nietos o sobrinos, además son el futuro de esta tierra.

La pediatría es una especialidad , en lo que se refiere a la edad de sus pacientes, los más pequeños, los más indefensos, cualquier


actividad o falta de ella que pueda afectarles negativamente es un crimen imperdonable, por eso ha de tener un tratamiento especifico, suficiente y diferenciado, incluso en cuanto a espacio físico donde ejercerlo, y jamás estar mezclado con otros servicios para adultos, o como aquí sucede estar dividida en secciones separadas entre sí por lo que a los niños les parecen kilómetros de pasillos tristes, hostiles e interminables.

Si teníamos un buen servicio con los mismos profesionales en la Fe-Campanar, ¿que hizo creer a unos políticos, sin formación alguna en la materia, que iban a mejorar o al menos mantener ese servicio en unas nuevas instalaciones? sin consultar con esos mismos profesionales, cosa que no hicieron, que son los únicos que pueden detallar las condiciones para una calidad optima de servicio

Pero aquí y ahora se trata de los niños, de nuestros niños y exigimos porque no lo tenemos un Hospital Infantil que sea independiente, moderno y bien dotado con los mejores servicios que se puedan conseguir, y eso ¡YA!

Unos edificios faraónicos y desastrosamente organizados que solo han servido para incrementar la deuda y para que el President se auto cuelgue otra medalla en alguno de sus impolutos trajes, cuando ya se disponían de servicios de reconocido prestigio y nivel, no es lo que los valencianos nos merecemos.

Enrique Climent Laguarda.

*Abusos Urbanísticos ¡NO!

Levante EMV Opinión 21/05/2011