13 dic. 2010

DE LA ATENCIÓN CENTRADA EN EL NIÑO A LA ATENCIÓN CENTRADA EN LA GESTIÓN

La estructura física y organizativa del nuevo Hospital La Fe-Malilla pone de manifiesto graves deficiencias que no mejoran la situación del actual Hospital La Fe-Campanar.

Hace algo más de un año se fundó la Asociación en Defensa del Hospital Infantil (ADEHI) como respuesta de los profesionales a estas carencias, que supondrán un deterioro de la atención del niño en el nuevo centro. ADEHI pretende transmitir esta inquietud a la población animándola a reclamar mejoras una vez constate de primera mano aquello que venimos advirtiendo.

Dispersión física. La ubicación de las consultas externas y el área de hospitalización pediátricas en la segunda planta parece reducir el riesgo de circuitos compartidos con los pacientes adultos. Sin embargo, la dimensión horizontal del hospital dificulta el contacto entre los profesionales sanitarios para la atención directa compartida e incrementa los tiempos de desplazamiento para visitar a pacientes hospitalizados, cuya agrupación no está hecha por especialidades sino por grupos de edad. A esto hay que añadir que otras áreas pediátricas como son la radiología pediátrica, hemodiálisis, hemodinámica, hospital de día, cuidados intensivos, etc. están ubicadas junto a las correspondientes de adultos en los extremos de este vasto hospital que algún directivo ha comparado con un aeropuerto.

Dispersión organizativa. Tanto profesionales como usuarios coinciden en que la coordinación de los sanitarios que tratan un mismo niño es piedra angular para evitar errores y abordar integralmente los problemas de salud. El nuevo modelo organizativo desgaja áreas pediátricas que han estado íntimamente relacionadas, haciéndolas depender ahora de las áreas de asistencia del adulto. Es el caso de la radiología pediátrica, que pasa a ser una sección del área de la imagen. La resolución de los problemas o disfunciones que puedan surgir: por ejemplo, en la atención coordinada del niño hospitalizado en pediatría, intensivos pediátricos o cirugía pediátrica que requiere anestesia general para la realización de una tomografía computarizada y que exige la coincidencia del radiólogo pediátrico, anestesista pediátrico, cirujano pediátrico o pediatra en un mismo tiempo y lugar; dotados, además, de capacidad decisoria, o lo que es lo mismo, de autonomía de gestión. La dependencia jerárquica de áreas diferentes, especialmente si su tamaño e intereses son muy amplios como el área de la imagen, reduce necesariamente la eficiencia y consecuentemente la calidad de la asistencia.

Hace más de un siglo, la búsqueda de la atención centrada en el niño encontró en los hospitales pediátricos la forma más eficiente de prestarla. Hoy, sigue siendo la respuesta idónea al reto de la mejora de la salud pediátrica en las sociedades más avanzadas. En el nuevo Hospital La Fe-Malilla se fragmenta en áreas de gestión lo que hasta ahora se aglutinaba entorno al motivo de nuestra existencia como pediatras: el niño; en particular, el niño enfermo.